Muchas veces nos paralizamos cuando vamos a emprender algún trabajo, alguna labor. Esto suele pasar mucho en relaciones; hay personas a las que les cuesta mucho hacer nuevos amigos. ¿Por qué? La razón es el miedo al fracaso, uno de los miedos que más paralizan a los emprendedores.

Es muy normal. Tomar la decisión de cambiar el rumbo de tu vida y perseguir tus sueños requiere algo más que decir “me lío la manta a la cabeza y que salga el sol por Antequera”. No creas que las grandes figuras que tienen éxito están libres de sentirlo. Ni por asomo. De hecho, el miedo a fracasar es un fiel acompañante en toda aventura emprendedora.

Y porque todos lo conocemos, hoy queremos hablar de ese sentimiento en nuestro tiempo de Isla Mujer. Acompaña a Esperanza Suárez para descubrir más.