Muchas veces nos comportamos como sabelotodos y no perdemos la oportunidad de reivindicar que teníamos razón aún cuando eso es lo menos relevante. En nuestro Cuaderno de Bitácora hablamos de lo importante que es anteponer nuestro amor a los demás a la vana e insignificante satisfacción de recordarle a alguien lo muy equivocado que estaba.